
Los trazos de preescritura son ese primer contacto real que tienen los peques con el lápiz. Antes de las letras vienen las líneas rectas, las curvas, los zigzags y todos esos movimientos que a nosotros nos parecen sencillos, pero que ellos están aprendiendo desde cero. Si se lo presentamos de forma agradable, entran solos; si no, se cansan rápido.
En casa pasamos por varios cuadernos blancos y negros bastante repetitivos. Mi hija hacía dos páginas y ya estaba aburrida. Hasta que probamos un libro hecho con más intención, pensado con cariño y con actividades que no parecían sacadas de plantillas sueltas. Ahí cambió todo. Seguía siendo práctica de trazos, sí, pero planteada de forma más agradable para un niño pequeño.
Por qué los trazos de preescritura importan tanto (aunque a veces parezcan “solo líneas”)
Detrás de cada línea hay más de lo que se ve: control del lápiz, coordinación ojo-mano, ritmo, atención… Ellos no necesitan entenderlo, simplemente lo van interiorizando mientras siguen un camino, acompañan un dibujo o completan un recorrido.
Lo que ayuda de verdad es que el libro esté ordenado con lógica. Y este lo está: empieza por movimientos muy simples y avanza sin dar saltos bruscos. El niño siente que puede hacerlo, y eso hace que quiera seguir.
Cómo elegir un buen libro de trazos de preescritura sin que sea más de lo mismo
Lo que diferencia a este libro de tantos otros es que no es un cuaderno genérico. Se nota que está hecho a mano, que no son fichas copiadas, y que cada actividad está ahí por un motivo. Las escenas están pensadas una por una, no hay repeticiones evidentes, y el planteamiento es muy natural.
La progresión está muy bien cuidada: empieza con líneas básicas y poco a poco introduce curvas, ondas, zigzags, cambios de dirección y luego actividades más creativas. Todo encaja sin sensación de “ahora toca esto porque sí”.
Otra cosa que suma es el color. No está puesto para llamar la atención de forma exagerada, sino para que el niño entienda por dónde ir y vea cada página como algo agradable. Yo siempre decía que imprimir a color es caro, pero aquí está bien aprovechado: hace el libro más claro y más amable, sin saturar.
Y la variedad es uno de sus puntos fuertes. No repite el mismo trazo diez veces seguidas; cada escena propone algo un poco distinto: caminos, animales, vehículos, elementos de naturaleza, formas, laberintos sencillos, dibujos para completar… Incluso cuando se practica el mismo tipo de movimiento, cambia el contexto y eso evita el aburrimiento.
¿Contras? Alguno hay. Un libro bien hecho y a color siempre es más caro. Y en días dispersos, algún dibujo puede distraerles. Pero son cosas fáciles de llevar y no afectan a la experiencia general.
Ideas prácticas para usar los trazos sin que tu peque se aburra
Este libro facilita mucho el trabajo, pero aun así hay pequeñas rutinas que funcionan bien:
– Que elija la página.
Como las escenas son variadas, siempre hay alguna que le apetece hacer ese día.
– Introducciones sencillas.
“Vamos a seguir este camino” o “a ver si llegamos hasta aquí”. No hace falta más.
– Ratos cortos.
Cinco minutos bien hechos valen más que veinte luchando.
– Alternar actividades.
Una más precisa, otra más creativa. El libro permite hacerlo sin romper el ritmo.
– Reconocer el progreso sin exagerar.
Un comentario sencillo del tipo “hoy lo has hecho más fluido” suele ser suficiente.
Al final, este libro no se siente como una serie de fichas, sino como un acompañamiento real al proceso. Los niños avanzan casi sin darse cuenta y tú no tienes que ir corrigiendo ni explicando cada detalle. Está pensado para hacerlo fácil.
Si quieres ver exactamente estas actividades en casa, el libro “Mi libro de grafomotricidad” está disponible en formato físico.
Es un cuaderno de trazos de preescritura a color, con bloques progresivos y ejercicios variados.
👉 Lo tienes aquí
Si te gustan este tipo de actividades, en la misma editorial también tenemos un cuaderno de matemáticas para esta edad. Está basado en el método Singapur, un enfoque que trabaja las mates de forma muy visual y práctica, y que ayuda a los peques a entender los conceptos antes de pasar a los números. Es un método que ha recibido varios premios internacionales por su forma de enseñar, porque va paso a paso y les permite aprender de manera más clara y lógica.
👉 Puedes verlo aquí:


















Deja una respuesta